

Una CMDB es un fichero o base de datos donde se almacena información técnica del sistema de información, como listas de servidores, bases de datos, aplicaciones y paquetes de software, pero también elementos de negocio como procesos o contratos. En el vocabulario de una CMDB, estos elementos se llaman “Configuration Items” (CI).
Una CMDB bien alimentada ayuda a planificar la estrategia de TI, la gobernanza y el project management asociado.

Antes de entrar en detalle, algunos casos de uso típicos:
Implementar una CMDB ofrece otras ventajas:
Integración con ITSM: para operar el SI, poder vincular incidencias con elementos del sistema es clave. Eso exige que el service desk cualifique bien los tickets. Por eso muchas herramientas de ITSM incluyen una CMDB integrada.
Visión global del SI: con información completa y detallada, los responsables toman mejores decisiones: ciclo de vida de una aplicación, planificación de upgrades, impacto de un outage, inventario de licencias, etc.
En realidad, una CMDB robusta y operativa debería cumplir, al menos, estos tres principios:

La CMDB es un punto central de documentación del SI, por lo que intervienen varias funciones en su mantenimiento:
Es evidente que una CMDB aporta valor, pero no todas las empresas la tienen. ¿Por qué?
El continuous deployment implica cambios frecuentes en arquitectura, y la CMDB puede tener dificultades para seguir el ritmo.
Ausencia de visión a largo plazo: las buenas prácticas de configuration management documentan sobre todo el estado actual, pero suele faltar una perspectiva temporal que permita construir una roadmap o un plan director.
Existen alternativas, ya sea en otros dominios (finanzas) o con objetivos de nivel más alto (arquitectura empresarial).
IT Asset Management (ITAM) y CMDB se confunden a menudo, pero son distintos. ITAM se centra en el ciclo de vida financiero de los activos TI. La CMDB se centra en componentes de infraestructura y sus relaciones, proporcionando una visión holística necesaria para la gestión operativa.
Enterprise Asset/Architecture Management (EAM) es un concepto más amplio, que abarca activos de toda la organización y busca maximizar la entrega de servicios y la vida útil de los activos. En cambio, una CMDB está adaptada a necesidades ITSM, con vistas detalladas e interactivas de activos y relaciones.
→ La decisión de implementar una CMDB debe basarse en comprender bien lo que aporta y en su alineación con los objetivos de la organización.
→ Aun con desafíos, una CMDB bien implementada y mantenida puede mejorar ITSM, reforzar la toma de decisiones, optimizar procesos y reducir riesgos.
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